19 febrero, 2016

isla de sol y viento

El singular entorno de Lanzarote le valió en su día la distinción de Reserva de Biosfera; ahora es puesta en duda dada la degradación que ha sufrido la isla como consecuencia del desorbitado desarrollo urbanístico y fuerte crecimiento demográfico de las últimas décadas. Aún así, sigue siendo singular y razón de ser de la particular economía insular, por lo que debe ser protegido a toda costa. En este contexto, es lógico que, en el debate del Plan Territorial Especial de Ordenación de Infraestructuras Energéticas de la Isla de Lanzarote, se tuviera especialmente en cuenta el impacto medioambiental de toda posible infraestructura energética. Al analizar el papel de la energía solar fotovoltaica, debemos tener en cuenta su considerable potencial, consecuencia de la latitud en la que nos encontramos y su favorable climatología.

El proyecto Apadrinemos la energía se fundamenta en una de las metas de la Estrategia Lanzarote 2020 establecidas por la sociedad de la isla de Lanzarote.

En consenso como punto de partida de la Estrategia Lanzarote 2020, se ha trabajado en los ámbitos insular y local de Lanzarote con el fin de consensuar la VISIÓN de futuro para la Isla, la cual se resume en las 5 METAS que son la base de la Estrategia Lanzarote 2020.

Cada una de estas METAS lleva asociadas distintas acciones con objetivos de corto, medio y largo plazo y cuyos detalles están reflejados en el Plan Insular de Sostenibilidad Medioambiental y los Planes Locales de Desarrollo Sostenible.

Una de las metas, la meta 3 propone

META 3: […] una promoción y expansión de las energías renovables así como una gestión decidida en todo lo referente a la eficiencia energética en instalaciones del sector público y privado, incluidas pautas de movilidad sostenible.